Campaña de Justicia para los Conserjes

Sesión #3: Cómo Organizamos a los Trabajadores de Alta Tecnología de Silicon Valley
Fecha: 10 de mayo de 2021

Temas clave: estrategia de organización en una «economía gig»; resurgimiento del movimiento obrero; concienciación y base de inmigrantes; ampliación del terreno de organización más allá del lugar de trabajo

Presentador: Salvador «Chava» Bustamante, Director de Latinos Unidos por una Nueva América, y antiguo Primer Vicepresidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) Local 1877.

Las condiciones de los conserjes y de los ensambladores con contrato temporal están muy alejadas de aquellas que se asocian en la opinión pública con la fabricación de alta tecnología. Los trabajadores que pierden su empleo en las líneas de fabricación de discos (‘wafers’) en las plantas de semiconductores ganan entre 11 y 14 dólares la hora como operarios, y más si son especialistas técnicos. Las empresas brindan seguro médico, prestaciones en caso de enfermedad, vacaciones y otros beneficios. En cambio, los ensambladores por contrato y los conserjes no sindicalizados ganan poco más del salario mínimo de 4.25 dólares por hora, no tienen seguro médico y, a menudo, no tienen ninguna prestación. El deterioro del nivel de vida ha convertido a la economía del sector de servicios y de los talleres de explotación de Silicon Valley en el nuevo objetivo de la actividad organizativa de los trabajadores.

La chispa que desencadenó esta nueva tendencia fue la campaña para organizar a los conserjes de Shine Maintenance Co., una empresa contratada por Apple Computer Corp. para llevar a cabo la limpieza de su enorme establecimiento en Silicon Valley. Más de 130 conserjes se afiliaron al sindicato Service Employees International Union Local 1877 durante una campaña de organización en Shine en otoño de 1990.

La campaña en Shine y Apple fue observada de manera atenta por otros empleadores del valle. Basándose en la misma estrategia, el sindicato logró un contrato para los trabajadores de limpieza de Hewlett-Packard Corp. un grupo aún mucho más grande que el de Apple. A raíz de estas campañas, otros contratistas de limpieza no sindicalizados decidieron buscar acuerdos con el sindicato 1877, y más de 1500 nuevos miembros se afiliaron al sindicato.

A pesar de las diferencias de experiencia con los sindicatos entre las distintas nacionalidades de inmigrantes, muchos sindicalistas creen que la mano de obra inmigrante es un terreno fértil para el mensaje del sindicalismo. Los trabajadores inmigrantes están el fondo, dicen, en lo que se refiere a los salarios, las condiciones de trabajo y la calidad de vida en las comunidades de inmigrantes. «Hacen resaltar las condiciones que son como un apartheid para los inmigrantes y los trabajadores de las fábricas de explotación en Silicon Valley.»

Según los organizadores del SEIU, los inmigrantes son la gran mayoría de los trabajadores de mantenimiento de edificios en muchas ciudades de Estados Unidos. Eso plantea problemas particulares para el sindicato, pero también crea importantes ventajas. Los inmigrantes se enfrentan a mayores dificultades, explican, para hacer valer sus derechos ante el empresario, porque a menudo desconocen sus derechos como trabajadores. Además, las sanciones y la amenaza de deportación hacen que el riesgo de perder el empleo sea mucho mayor que para quienes no son inmigrantes. La vulnerabilidad ante el empleador y la falta de protección legal son las principales razones por las que Justice for Janitors, la estrategia nacional de organización de SEIU, no depende de las elecciones administradas por la Junta Nacional de Relaciones Laborales.

En su lugar, el sindicato combina una intensa presión comunitaria con un ataque total a la empresa de cabecera. Marchas, manifestaciones, plantones y otras acciones masivas promueven la presión de los trabajadores contra el empleador. La historia militante de muchos inmigrantes se convierte en una ventaja positiva para el sindicato. Eliseo Medina, otro dirigente del SEIU, explica que «cuando vienes de un país donde te fusilan por ser sindicalista o huelguista, que te despidan del trabajo no parece tan malo. Los inmigrantes de Centroamérica tienen una historia mucho más combativa como sindicalistas que nosotros, y cuanto más combativos son los trabajadores, más puede hacer el sindicato.»

~ por David Bacon

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